Foies Gras du Périgord

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Foie gras del Périgord y Vinos de Bergerac: ¡una combinación de éxito!

Foie gras del Périgord y Vinos de Bergerac: ¡una combinación de éxito!

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Al igual que el Foie Gras del Périgord, los Vinos de Bergerac van inseparablemente unidos a Dordoña. Envejecidos en barricas o en cubas, estos vinos se degustan perfectamente con todos los productos derivados del pato.

Los vinos de Bergerac: un saber-hacer de precisión

Con sus 9 denominaciones y sus 5 colores, los Vinos de Bergerac hunden sus raíces en el paisaje del Périgord Púrpura desde hace generaciones. Entre los 900 viticultores presentes en el territorio se encuentran Alain y Marlène Mayet del Domaine du Bois de Pourquié en Conne de Labarde. Una explotación que depende de la familia Mayet desde 1852. Su producción ofrece un amplio panel de vinos producidos en la región. Bergerac Sec, Bergerac rouge, Bergerac rosé, Côtes de Bergerac Rouge, Côtes de Bergerac Blanc y Monbazillac.

«Además de la historia, los châteaux, las grutas, el Périgord también es conocido por su gastronomía, ¡y su alianza con el vino es una combinación de éxito!».

Marlène Mayet del Domaine du Bois de Pourquié

Y para obtener siempre los mejores resultados, la familia Mayet realizó hace una década un estudio de los terruños para conocer qué tipo de suelo se adapta mejor a cada variedad.

«Descubrimos que teníamos unos magníficos terruños “para blanco“ a base de tierras arcillo-limosas. Son terrenos que aportan un valor adicional a los Sauvignons blancs y los Sauvignons gris. Para los Merlots, la tierra que mejor se adapta es la boulbène que es más flexible».

Alain Mayet del Domaine du Bois de Pourquié

Los viticultores también aprovecharon para experimentar con nuevas variedades. Para su Côtes de Bergerac Blanc Moelleux, por ejemplo, emplearon a partir de entonces el Sauvignon blanc y el Sauvignon gris, en lugar de las tradicionales variedades de Sémillon o de Muscadelle.

Una experiencia que permitió a los Mayet conseguir la medalla de oro en el concurso de Vinos de Bergerac 2016 y también convertirse en los Viticultores del año 2016, por su Côtes de Bergerac Blanc moelleux 2015. «El Sauvignon gris aporta unos aromas bastante excepcionales, notas de frutas exóticas» precisa Alain Mayet.

«En nariz, da la impresión de que se trata de un blanco seco. Pero en el paladar, la dulzura está muy presente No me arrepiento de haber hecho eso con mi enólogo. Como se suele decir: ¡prueba superada!».

Alain Mayet del Domaine du Bois de Pourquié

Foie Gras del Périgord y Vinos de Bergerac: un maridaje secular

Con unos padres que producían Foie Gras del Périgord, Marlène Mayet no puede dejar de recomendar «beber un Monbazillac con foie gras». Para Marie-Pierre Tamagnon, de la Interprofession des Vins de Bergerac et de Duras, el foie gras de pato se degusta también con «un Rosette que destacará los acordes de dulzura en una terrina de foie gras de pato. Junto con el Côtes de Bergerac blanc moelleux, estas dos denominaciones ofrecen la dulzura justa aliada con una gran vivacidad para sincronizarse con la untuosidad del foie gras».

En lo referente a los demás productos derivados del pato, Marie-Pierre Tamagnon ofrece algunas recomendaciones:

  • Confit: Este plato generoso nos ofrece todas las ventajas: Pécharmant y Côtes de Bergerac rouge aceptarán el reto. Una gran cuvée estructurada, con aromas intensos que realzará los sabores de este indispensable de la cocina del Périgord.
     
  • Magret: Un Montravel rouge, con su predominancia de merlot formará una buena pareja con este plato que juega con los aromas suaves gracias a sus elegantes taninos. Las notas profundas de bayas rojas del vino dan la réplica a la carne tierna y sabrosa del magret para un maridaje de éxito.
     
  • Magret ahumado: En ensalada con otros ingredientes, como nueces o queso cabécou, se puede servir con un Côtes de Duras rosé o un Bergerac rosé. Un delicioso Bergerac rouge será el compañero ideal para degustar unas tapas.
     
  • Chicharrones: Un Côtes de Duras rouge será el compañero ideal para deleitarse con una rebanada de pan ligeramente tostado con unos sabrosos chicharrones. ¿Qué puede haber más sencillo y delicioso para un puro momento gourmet?
     
  • Mollejas: Tradicionalmente servidas en una ensalada périgourdine bien aderezada, serán las compañeras ideales de un Bergerac rosé o de un Côtes de Bergerac moelleux.
     
  • Cuello de pato: Una gran cuvée de Côtes de Bergerac rouge estará a la altura del máximo exponente de la tradición de la región, el cuello de pato relleno. Un ensamblaje de merlot cabernet sauvignon procedente de un gran terruño garantiza un encuentro en la cúspide.
     

Foie gras de oca: Si apostamos por los maridajes en el mismo tono, una gran cuvée de Monbazillac o Saussignac garantiza una armonía voluptuosa con la textura untuosa del foie gras. Para los amantes del buen vino y la buena comida, una cuvée de calidad excepcional de Bergerac o Montravel sec con un buen envejecimiento en barrica revelará la sutilidad incomparable de la oca.